Alekséi Savrásov
/1830-1897/
Nacido en una familia de comerciantes en Moscú, Alekséi Savrásov mostró su pasión por el arte desde una edad temprana. En 1844, ingresó en la Escuela de Pintura, Escultura y Arquitectura de Moscú, donde estudió bajo la tutela del profesor Karl Rabus. Tras graduarse en 1850, pronto centró sus esfuerzos artísticos en la pintura de paisajes.
En 1852, Savrásov emprendió un viaje a Ucrania. Dos años después, la Gran Duquesa María Nikoláyevna lo invitó a instalarse cerca de San Petersburgo. Su talento fue reconocido, y en 1857 se convirtió en profesor en la Escuela de Pintura, Escultura y Arquitectura de Moscú, dejando una huella duradera en sus alumnos, entre ellos Isaac Levitan y Konstantín Korovin.
Durante la década de 1860, Savrásov viajó a Inglaterra para visitar la Exposición Internacional y también a Suiza. Las obras del pintor británico John Constable y del pintor suizo Alexandre Calame dejaron una impresión significativa en él.
Su obra maestra, "Las cornejas han vuelto" (1871), es considerada la cúspide de su carrera. Este cuadro, que representa el regreso de las aves y el cambio de estaciones con una profundidad emocional notable, marcó el inicio de una nueva era en el arte del paisaje lírico. La obra recibió aclamación crítica y consolidó su fama. En 1870, se unió al grupo de los Peredvizhnikí, rompiendo con las limitaciones del arte académico patrocinado por el gobierno.
Sin embargo, la vida de Savrásov tomó un giro trágico a finales de la década de 1870, cuando cayó en el alcoholismo. Las dificultades personales, como la pérdida de su hija en 1871, afectaron su arte y lo dejaron insatisfecho con su carrera. En 1882, fue despedido de su puesto en la Escuela, y a pesar de los esfuerzos de sus seres queridos, su declive continuó.