Nikolái Tarkjóv
/1871-1930/
Nikolái Tarkjóv, nacido en una acomodada familia de comerciantes en Moscú, inicialmente siguió una carrera en el Ferrocarril de Brest antes de descubrir su pasión por el arte. Aunque no aprobó los exámenes en la Escuela de Pintura, Escultura y Arquitectura de Moscú, comenzó a estudiar arte por su cuenta y más tarde trabajó en el taller de Konstantín Korovin. En 1898, emprendió un viaje a París con otros artistas y decidió establecerse permanentemente allí en 1899.
En París, Nicolás Tarkhóv ganó fama por sus pinturas, rivalizando con las obras de artistas franceses prominentes. Pintó paisajes urbanos y rurales, naturalezas muertas y escenas de la vida campesina. La reputación de Tarkhóv creció, y se convirtió en un expositor habitual en prestigiosos salones, como el Salón de los Independientes y el Salón de Otoño.
En 1904, Nicolás Tarkhóv se casó con Marie-Yvonne Deiteil, una francesa, y tuvieron tres hijos. A pesar de vivir en el extranjero, mantuvo estrechos vínculos con Rusia, participando en exposiciones y manteniendo contactos con artistas y sociedades de arte rusas. Sin embargo, en la segunda mitad de la década de 1910, la fama de Nicolás Tarkhóv comenzó a declinar, en parte debido a los cambios en los gustos artísticos en Francia y su renuencia a trabajar con marchantes de arte. No obstante, continuó exhibiendo extensamente, mostrando sus obras en diversas exposiciones individuales y colectivas.